Gestionar y administrar eficientemente la cartera de clientes de la empresa, asegurando el cumplimiento de los pagos por parte de los clientes y minimizando el riesgo de morosidad. Además, se encarga de analizar la situación financiera de los deudores, proponer estrategias de cobranza, negociar acuerdos de pago y mantener actualizados los registros contables relacionados con la cartera.